Reel

La caja negra del tren se leyó sin juez a las cuatro de la madrugada

La lectura de la primera caja negra del tren se realizó en condiciones muy desfavorables durante la madrugada del 4 de julio. Directivos de Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana decidieron trasladar el dispositivo a sus propias instalaciones sin contar con supervisión judicial. La revisión se limitó a la presencia de un único policía que carecía de experiencia previa con este tipo de equipos. Aspectos clave de la investigación quedaron expuestos en esos momentos iniciales sin las garantías habituales. El libro de averías, una libreta de tapas duras que viaja con el tren para registrar incidencias, sigue sin aclararse y representa un misterio pendiente de resolución.