Juliet recibe un barquito mágico y un augurio sobre sus sueños
Juliet mantiene una conversación con una anciana que le entrega un pequeño barco fabricado por su padre. La mujer menciona que el rey de los sapos le contó que en el pueblo ya nadie cree en la magia y que solo ella sigue cantando. Le augura que un día alzará el vuelo con velas hacia un país maravilloso donde todo lo que imagine será posible. El diálogo evoca un ambiente de cuento fantástico en el que los sueños pueden cumplirse. La anciana le asegura que será una hermosa joven y que las velas del barquito la guiarán hacia ese destino.