Valentina, una niña que percibe el mundo a través del tacto, ha tenido la oportunidad de explicar a los reyes su particular visión de la Torre de Jesús. Durante el encuentro, la pequeña describió los pilares, la corona y otros detalles de la maqueta que ella misma había dibujado el primer día que la vio.
Los reyes mostraron interés y cercanía, saludándola con afecto y manteniendo una breve conversación. Al término de la visita, le entregaron un rosario como recuerdo, que Valentina prometió guardar para siempre.
El momento refleja un encuentro cercano entre la familia real y una niña que comparte su forma única de comprender el patrimonio.