España vence a Austria y celebra su identidad con persianas y concordia
España derrotó a Austria en un partido que el narrador convierte en excusa para un monólogo satírico sobre identidad nacional. El texto recuerda el viejo chiste de Beethoven austriaco y Hitler alemán, pero invierte los papeles para celebrar la victoria de la Roja. El humorista propone las persianas como símbolo genuinamente español y único, frente a las banderas que cualquiera puede usar. A través de decenas de comparaciones con otros países, dibuja una España plural, contradictoria y viva. El tono final apuesta por la concordia entre las dos Españas durante el Mundial y defiende que España es única aunque no sea la mejor del mundo.