España vivió un apagón masivo el 28 de abril de 2025 que afectó a regiones como Alicante, Valencia, Murcia y Barcelona. Lejos de ser un ciberataque o explosión, el incidente se debió a un fallo en el control de la tensión eléctrica, según el consenso de expertos.
La clave está en la 'regla de oro' del sistema: la generación de electricidad debe igualar exactamente la demanda en todo momento. Red Eléctrica de España (REE) predice el consumo con modelos matemáticos e inteligencia artificial, pero ese día oscilaciones de 2,6 gigavatios provocaron desconexiones automáticas en varias plantas para proteger la red.
Esto generó un desequilibrio que se propagó en cadena, apagando el país. REE ha respondido reforzando los controles, elevando márgenes de tensión y habilitando renovables para su gestión, lo que reduce drásticamente el riesgo de repetición.