El Faro obliga a usar seudónimos para que las historias importen más que los nombres
El programa El Faro mantiene la costumbre de solicitar un seudónimo a cada invitado antes de comenzar la entrevista. Esta práctica busca que el oyente se centre exclusivamente en el relato y no en la identidad pública o profesional de la persona. El conductor explica que en un entorno dominado por la imagen, conocer el nombre real genera juicios inmediatos que pueden condicionar la escucha. Al usar un alias, la atención se traslada a la historia que se cuenta. Durante la emisión, la invitada elige como seudónimo 'los Javis' y manifiesta su orgullo por sentirse española y por el trabajo de los creadores mencionados.