El centro de coordinación de incendios forestales en Galicia funciona como un gran hermano digital gracias a 241 cámaras instaladas en puntos dominantes del territorio. Estas cámaras, combinadas con inteligencia artificial, detectan el primer humo y permiten activar recursos aéreos y terrestres en el menor tiempo posible.
Los responsables destacan que esta tecnología reduce drásticamente el tiempo de reacción, evitando que los conatos se conviertan en grandes incendios. Además, la ciudadanía puede colaborar descargando una aplicación oficial para enviar fotografías de posibles fuegos directamente al centro de coordinación.