Andrés Hurtado, conocido artísticamente como Calo la Montiel, protagonizó una historia insólita al encontrar un cuadro de Joaquín Sorolla tirado en la calle de Sevilla. El artista se lo llevó a Murcia y lo mantuvo en su domicilio sobre una tabla de planchar hasta que la policía acudió a recuperarlo.
Hurtado relató la anécdota en varios programas de televisión, incluido el espacio De Corazón de TVE, donde apareció caracterizado y su madre lo siguió en directo desde una silla de playa instalada en el salón familiar. El momento se ha convertido en uno de los más comentados del fin de semana por su tono desenfadado y la estampa familiar que ofreció.
Aunque se desconoce si recibirá alguna recompensa por la devolución del cuadro, la historia ha generado un gran eco mediático y ha consolidado a Calo la Montiel como un personaje viral en las redes y la televisión española.