Aunque no cometió el crimen, Cruz merece la cárcel por matar a Tomás
El diálogo expone la situación de Cruz, encarcelado por un delito que no cometió. A pesar de su inocencia actual, el personaje reconoce que mató a Tomás en el pasado y por eso merece la prisión. La escena sugiere que alguien ha llevado al interlocutor hasta ese lugar para revelar toda la verdad.