Las altas temperaturas registradas en España durante mayo no son consideradas oficialmente como ola de calor por AEMET. La agencia limita esta catalogación al periodo comprendido entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, independientemente de los valores alcanzados.
Además de las fechas, se exigen al menos tres días consecutivos, afectación a una parte significativa del territorio y superación de umbrales de temperatura máxima que varían según la zona. En Sevilla el umbral es de 41,2 grados, mientras que en Molina de Aragón basta con 38.
El presentador señala que el aumento de episodios de calor extremo fuera del verano aconseja revisar los criterios oficiales para adaptarlos a la nueva realidad climática.