El Instituto Cervantes se fundó en 1991 para difundir y promover el idioma español en todo el mundo. Esta institución surgió en un momento clave, tras la consolidación de la democracia en España, a diferencia de entidades como la Alianza Francesa o el British Council, creadas a finales del siglo XIX o principios del XX.
El español es la tercera lengua más hablada por nativos, con más de 500 millones, y supera los 600 millones contando a quienes lo estudian. En España, solo representa el 8 o 9% de los hablantes totales, ya que se habla más fuera que dentro, impulsado por la migración y la globalización, convirtiéndose en la segunda lengua de aprendizaje en muchos países.
La democracia permitió un enfoque inclusivo, reconociendo el diálogo con el catalán, gallego y euskera, sin imperialismo franquista. Se destaca la riqueza del español, que se pronuncia como se escribe, facilitando su enseñanza y unidad.