Madrid ahoga con cuchillos y voces de muerte: solo queda el regreso al hogar
El ambiente en Madrid se presenta como irrespirable, donde las opiniones ajenas son atacadas y las metáforas de cuchillos y voces de muerte dominan el espacio. Frente a esta hostilidad, el narrador dirige su pensamiento hacia su huerta y su granada, lugares que representan el hogar y la seguridad. El abrazo a los padres devuelve por un instante la sensación de orden, aunque una inquietud persistente impide el completo alivio.