Duque se dispone a reconocer a Ángela como su hija en tensa confrontación
Duque ha expresado su voluntad de reconocer a Ángela como hija durante un intercambio cargado de tensión. El diálogo pone de relieve el conflicto entre el fondo del reconocimiento y las formas empleadas desde el inicio. Ángela responde asumiendo los posibles rumores sobre su origen y rechaza cualquier esfuerzo por parte del otro personaje. La escena refleja un drama familiar centrado en el control de los tiempos y las consecuencias ya producidas.