Qué le sucede a un albariño tras 15 años sumergido bajo el mar
Un viticultor gallego llamado Raúl ha llevado a cabo un experimento para fusionar el vino albariño con el mar. Las botellas se sumergieron durante 15 años cerca de bateas de mejillones con el objetivo de aportar salinidad y frescura al producto. El proceso incluyó buceo y fondeo de jaulas que mantienen presión constante con las mareas. Algunas botellas adquirieron aromas a mejillón y sal, mientras que otras se conservaron en buen estado. Al final del experimento se realizó una cata y un brindis por el producto gallego resultante.