La violencia es cosa nuestra: el odio que respiramos no es del demonio
Un narrador reflexiona sobre la presencia de la violencia en la vida cotidiana. Describe peleas entre jóvenes y un ambiente general de ira que afecta a todos. Señala que culpar a un demonio externo es una excusa, ya que el odio forma parte de la naturaleza humana y se transmite como una enfermedad social.