La investigación del accidente ferroviario en Adamuz avanza con nuevos datos que complican la reconstrucción de los hechos. La Guardia Civil ha informado de que resulta imposible localizar las cajas negras auxiliares del tren siniestrado, enterradas bajo una montaña de ocho metros de restos en un depósito de Sevilla que acumula 350 toneladas de material.
La jueza ha autorizado los primeros análisis de laboratorio sobre balasto, traviesas, fragmentos de carril y soldaduras, elementos que llevaban pendientes desde la primavera. Los peritos judiciales han alertado de tres deformaciones en el tramo del accidente similares a las detectadas meses antes en el punto donde se produjo la rotura de vía.
Adif estaba realizando trabajos de nivelación del terreno cuando se produjeron estos hallazgos. Ante esta situación, el presidente de la Junta de Andalucía ha solicitado una auditoría completa del estado de la vía en la línea Madrid-Sevilla.