La selección española que disputará el Mundial de 2026 mantiene un perfil muy similar al de la campeona de Sudáfrica en 2010 en cuanto a origen. Solo uno de los 26 jugadores convocados nació fuera de España y tres son hijos de inmigrantes, pero todos poseen la nacionalidad española.
En redes sociales circulan ediciones de la selección de 2010 con comentarios racistas que contrastan con la mayor diversidad cultural presente en la actual edición del torneo. El vídeo recuerda que el fútbol refleja procesos de inmigración, colonialismo y globalización.
La nacionalidad en España se transmite principalmente por filiación, aunque también puede obtenerse por nacimiento en el país bajo ciertas condiciones. El análisis concluye que lo relevante no es el lugar de origen de los jugadores, sino su capacidad para unir al país en el campo.