La temporada de festivales en España atraviesa un momento complicado. Viña Rock, que abrió la temporada en mayo, ha registrado solo la mitad de asistentes respecto a ediciones anteriores debido al boicot por su vinculación con el fondo KKR.
Otros eventos como Reggaeton Big Festival, Fortaleza Sound o Solaris Nerja han optado directamente por cancelar ante la escasa venta de entradas. El aumento de la oferta y los elevados costes de producción están reduciendo los márgenes de los organizadores.
A pesar de esta tendencia, festivales consolidados como Mad Cool mantienen su atractivo y celebran este año su décimo aniversario con buenas expectativas. La Asociación de Productores Musicales de España pide esperar al final de la temporada antes de hacer valoraciones definitivas.