Marta, futbolista profesional, experimentó incertidumbre al quedarse embarazada por el posible efecto en su carrera. Sus temores se confirmaron al intentar regresar: otra persona ocupaba su puesto y ya no formaba parte de los planes del club.
En 2020 se aprobaron las bajas por maternidad y el año pasado ese derecho se incluyó en el convenio colectivo. La federación propone ahora facilitar la congelación de óvulos a petición de las jugadoras, aunque algunos temen que pueda convertirse en una imposición.
El sindicato y la Asociación en Defensa de los Derechos de las Jugadoras ofrecen cobertura en tratamientos de fertilidad y apoyan a las deportistas. Expertos destacan la necesidad de más estudios específicos para garantizar protocolos adecuados de reincorporación tras el parto.