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Un niño escondió el Romancero Gitano para que su padre no lo quemara

Un testimonio personal revive el momento en que unos turistas entregaron a un niño de 13 años un ejemplar del Romancero Gitano durante los años 50. El chico, que jugaba cerca de la puerta de su casa, recibió el libro como propina mientras el grupo buscaba localizaciones para rodar algo relacionado con Federico García Lorca. El padre del niño ordenó destruir la obra por temor a las consecuencias de poseerla en aquella época. Sin embargo, el menor logró guardarla en casa de una tía soltera y así conservó el volumen. Décadas después, el mismo hombre recita un breve fragmento del poema de Lorca en el marco del 90 aniversario de su muerte, recordando la emoción que sintió al recibirlo por primera vez.