Un representante político ha cargado duramente contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por su postura ante Marruecos en materia migratoria. Según sus palabras, el Ejecutivo exculpa al régimen marroquí y lo presenta como un socio fiable pese a su posible colaboración o pasividad durante la llegada de miles de personas a España.
El orador ha definido a Marruecos como una dictadura totalitaria cuyo pueblo sufre bajo el rey Mohamed VI. Ha recordado que unas pocas miles de personas en chanclas no constituyen una invasión y ha exigido que España aplique la ley 53-2007, que prohíbe la venta de armas cuando puedan utilizarse para vulnerar derechos humanos.
La intervención defiende una buena vecindad y cooperación con el país vecino, pero sin chantaje ni dependencia. El foco principal, ha insistido, debe estar en proteger los derechos humanos de los migrantes y evitar que el dictador marroquí los utilice como arma contra la democracia española.