Las lluvias torrenciales han dejado calles y garajes inundados en el sur de Tarragona, donde efectivos y voluntarios trabajan sin descanso para retirar el agua. Los bomberos han intervenido en un aparcamiento de un hotel de Comarruga completamente anegado, mientras los vecinos reportan falta de luz y vehículos atrapados.
En total, 40 personas han sido atendidas en la provincia, de las cuales tres continúan hospitalizadas. La Generalitat mantiene activo el plan de inundaciones ante la previsión de nuevas acumulaciones de hasta 30 litros por metro cuadrado en una hora en zonas como el Valle de Arán, Lérida y Barcelona.
Las tormentas también han causado daños en otras regiones, como la destrucción de un pabellón en Castelserás (Teruel) y granizo en Zarauz (Guipúzcoa). En Galicia se ha registrado una fuerte tromba de agua acompañada de un descenso generalizado de las temperaturas, marcando el paso hacia el otoño en buena parte del país.