Este verano los hospitales de España mantienen alrededor de 10.000 camas cerradas en todo el país, según la estimación de sindicatos como SACSE y CESIP. La cifra es prácticamente idéntica a la registrada el año pasado y refleja una situación que se ha normalizado pese a las quejas de los profesionales.
Desde las comunidades autónomas se argumenta que en verano desciende la presión asistencial por la ausencia de virus respiratorios. Galicia asegura mantener abierto el 90 % de las camas, aunque el verano anterior solo se ocupó el 70 %. Castilla y León cierra un 10 % y Cataluña un 16 % en agosto. No todas las regiones han facilitado datos.
Los sindicatos insisten en que las plantillas están infradimensionadas durante todo el año y que las vacaciones agravan el problema. Aunque la asistencia urgente suele estar garantizada, las intervenciones programadas, como la colocación de prótesis, se retrasan sin que se considere prioritario reducir esas esperas.