Martina defiende su apoyo a Adriano: solo le da pena por su ceguera
Martina aclara durante una conversación tensa que su atención hacia Adriano responde únicamente a la pena que le genera su situación actual. El joven ha perdido la visión y necesita apoyo familiar, pero ella rechaza la idea de que viva exclusivamente para él. El diálogo refleja tensiones emocionales dentro del núcleo familiar por la dedicación prestada al afectado.