En 1981 se disputó la última carrera de Fórmula 1 en el circuito del Jarama de Madrid. Cuarenta y cinco años después la categoría regresa a la capital española.
El nuevo trazado mide 5,4 kilómetros y cuenta con 22 curvas. Los monoplazas repetirán el recorrido 57 veces y podrán alcanzar los 300 kilómetros por hora en algunos tramos.
La subida de las cárcavas lleva a la curva 7, el punto más alto del circuito. Posteriormente los pilotos pasan junto a Munker de la Guerra Civil en la curva 8. La curva 12, conocida como la monumental, destaca por sus 550 metros de longitud y un peralte del 24%.
Los boxes, ahora vacíos, se llenarán pronto de mecánicos e ingenieros. El ruido de los motores sustituirá al silencio actual y Madrid entrará definitivamente en el calendario de la Fórmula 1.