Un futbolista español ha cumplido el sueño de proclamarse campeón del mundo después de un largo camino marcado por el esfuerzo y las lesiones.
El deportista recordó su llegada a Barcelona con solo diez años y cómo todo el sufrimiento de los últimos años estaba destinado a este momento. Destacó la confianza inquebrantable del seleccionador y el papel fundamental del grupo en la consecución del título.
El jugador también mencionó la decepción de no poder participar en la Eurocopa por una lesión y cómo esta temporada superó otra grave dolencia que le pronosticaron entre cuatro y cinco meses de recuperación. Para él, estar hoy aquí representa lo más grande que ha vivido.