17.000 kilómetros y seis partidos en dos semanas: la cobertura mundialista desde dentro
El trabajo de cubrir un Mundial implica desplazamientos intensos que rara vez se ven en pantalla. En apenas dos semanas se acumulan 17.000 kilómetros, seis partidos y cinco husos horarios distintos entre aviones, carreteras y controles de seguridad. Las jornadas incluyen pruebas de sonido, preparativos en estadios que se llenan horas después y esperas prolongadas antes de cada encuentro. Ciudades como Los Ángeles, Houston, Dallas, Miami y Ciudad de México forman parte del recorrido, con el Estadio Azteca como uno de los puntos destacados. A pesar de la fatiga y los imprevistos, el objetivo final es poder narrar desde dentro lo que ocurre en el terreno de juego.