Pompeya: cómo las cenizas del Vesubio conservaron la antigua Roma hace 2000 años
Hace dos mil años la erupción del Vesubio sepultó Pompeya bajo una espesa capa de ceniza y polvo. Esta tragedia permitió que la ciudad quedara preservada tal como estaba en el momento del desastre. Los cuerpos de los habitantes desaparecieron pero dejaron huecos en la ceniza que los arqueólogos rellenan con yeso para obtener moldes exactos. De esta forma se conservan detalles de la vida cotidiana en la antigua Roma. El yacimiento se ha convertido en un referente para la arqueología y puede ser visitado por cualquier persona interesada en la historia.