Los kurdos sirios disuelven sus milicias y renuncian a la autonomía de Rojava
La bandera del territorio autónomo de Rojava ondea en Kobane, aunque su significado como símbolo de aspiraciones kurdas parece pertenecer ya al pasado. Las milicias kurdas, que llegaron a controlar más de un tercio del territorio sirio, han sido arrinconadas por Damasco y han aceptado disolverse para integrarse en el Estado sirio. Los comandantes kurdos presentan el acuerdo como una victoria porque la lengua y la cultura kurda quedarán reconocidas legalmente por primera vez. Sin embargo, entre las filas y en las calles de Kobane se percibe desconfianza y decepción por el fin del sueño de autonomía.