Heavy metal evoca los primeros amores y las tribus musicales perdidas
El heavy metal surge en la charla como un vínculo emocional comparable a los primeros amores y a las primeras redes de apoyo real entre tribus musicales. Los participantes evocan la necesidad de escuchar primero a un grupo antes de comprar su camiseta en el rastro, así como las pequeñas encuestas entre amigos para confirmar el conocimiento de las canciones. Se recuerda con cariño la costumbre de salir por los bajos de Argüelles, descubrir temas en los bares y preguntar directamente al camarero qué estaba sonando. La compra de discos en grandes almacenes, donde se podían probar con auriculares, aparece como otro ritual que generaba seguridad y conexión con la música.