Sánchez admite que se pudo gestionar mejor la crisis migratoria en Ceuta
Pedro Sánchez ha reconocido que la gestión de la crisis migratoria en Ceuta pudo haber sido mejor, especialmente durante los días de mayor presión en la frontera. El presidente ha defendido las inversiones realizadas en los últimos años tanto en Ceuta como en Melilla y ha subrayado la necesidad de mantener una relación constructiva con Marruecos para controlar los flujos. Tras los sucesos del 30 y 31 de julio, en los que murieron 141 personas, el Gobierno habilitó 7.500 plazas de acogida y más de 12.000 migrantes marroquíes regresaron de forma voluntaria. Sánchez ha insistido en que la fortaleza del Estado no implica un trato inhumano y ha señalado la integración como el principal desafío de la política migratoria. El debate también ha girado en torno a la dificultad de abordar problemas concretos derivados de la inmigración sin que se interprete como xenofobia, tanto desde la derecha como desde la izquierda.