Cada vez cuesta más dar opiniones sin sufrir rebote en las redes
El orador manifiesta una profunda inquietud por la erosión de la libertad personal en la era digital. Señala que expresar opiniones genera un rechazo emocional inmediato en las redes que intimida y obliga a prepararse con valentía. Considera que la información superficial de la actualidad no basta y defiende el cultivo personal mediante la lectura, la observación del arte y la música. Estas fuentes, afirma, permiten desarrollar una personalidad más sólida tanto a nivel individual como colectivo. Su reflexión concluye con una declaración personal: no desea morir sin haber alcanzado la libertad plena.