Alina, una joven rumana, ha compartido su testimonio sobre la violencia sufrida en su relación de pareja. Comenzó a los 17 años con un hombre de 25 y, tras un primer año aparentemente normal, sufrió empujones, golpes y amenazas constantes.
Tras separarse, cuenta con el apoyo de sus amigas y de la asociación Voladera, que sigue activa dos años después. La joven menciona que el proceso ha sido muy duro y que aún trabaja para manejar su ansiedad y depresión.
En el relato destaca el daño psicológico recibido y cómo, a los 23 años, se sentía completamente rota tras todo lo vivido desde su llegada a España.