El Tribunal Supremo ha aclarado que las empresas están obligadas a negociar cualquier solicitud de adaptación de jornada presentada por un trabajador para cuidar a un hijo menor de doce años.
En el caso analizado, la compañía rechazó la petición de pasar a un turno continuo de mañana alegando razones organizativas, pero omitió el periodo de negociación exigido por el Estatuto de los Trabajadores.
Según la sentencia, incumplir este trámite hace que la adaptación solicitada se conceda de forma automática, siempre que no resulte claramente irrazonable o desproporcionada.
Los trabajadores que vean denegada su petición sin que se haya abierto un proceso de negociación pueden recurrir a los tribunales con altas probabilidades de obtener una resolución favorable.