Artesanos soplan vidrio a 1100 grados para crear piezas únicas a mano
Un artesano explica el proceso de trabajo con vidrio fundido a 1100 grados, donde el material se recoge y se moldea antes de ser soplado para dar forma a las piezas. El oficio requiere práctica constante junto con conocimientos sobre el origen, la composición y los colores del vidrio. Las piezas pueden tardar desde tres minutos hasta dos horas en completarse según su complejidad. Aunque vivir exclusivamente del vidrio soplado resulta difícil, los artesanos destacan que su trabajo permite crear objetos distintos a los fabricados por máquinas.