El agua como alfa y omega: ambivalencia entre vida y tumba en Venecia
El agua ocupa un lugar central en la novela analizada por su profunda ambivalencia simbólica. Por un lado, funciona como origen biológico de la vida tal como la conocemos; por otro, puede convertirse en un medio hostil e incluso mortal. Esta dualidad resulta especialmente atractiva al situar la historia en Venecia, una ciudad erigida sobre un entorno que desafía las normas de la ingeniería tradicional. El narrador subraya que el agua actúa simultáneamente como cuna y como tumba, reforzando la idea de que Venecia representa una paradoja viva construida sobre un medio aparentemente inhóspito para el ser humano.