La chica Yeye irrumpe en el escenario con ritmo ye-ye y energía contagiosa
La noche comienza con la presentación de la pieza musical La chica Yeye. La interpretación mezcla estribillos repetitivos con referencias al estilo ye-ye y a una chica que canta en inglés y lleva el pelo al bolo con perlas de color. Las letras giran en torno a un amor no correspondido y a la sugerencia de buscar a otra persona con más ritmo. El público escucha una versión enérgica que invita a bailar y que repite el estribillo Ye ye ye te quiero de verdad. La actuación se centra en el contraste entre el rechazo y la recomendación de encontrar a alguien que complete mejor al protagonista.