La crisis climática impulsa el renacimiento del coche eléctrico tras dos siglos
El coche eléctrico tiene sus orígenes en 1828 y comenzó a comercializarse tres décadas después. A finales del siglo XIX ya se utilizaba en taxis y representaba casi el 30% de los vehículos fabricados a principios del siglo XX. El descubrimiento de reservas de petróleo permitió el desarrollo de coches de combustión más baratos y con mayor autonomía, relegando la tecnología eléctrica. Durante la crisis del petróleo de los años setenta se lanzaron nuevos modelos, aunque el impulso decayó posteriormente. Hoy la crisis climática derivada del uso de combustibles fósiles ha generado un impulso sin precedentes para el coche eléctrico como alternativa sostenible.