Un viajero documenta las dificultades crecientes al atravesar fronteras terrestres en África. A medida que se avanza hacia el sur, los controles se vuelven más engorrosos y rodeados de personas que buscan oportunidades.
La presencia policial puede ser discreta o infiltrada, ya que algunos agentes no llevan identificación visible. El único recurso efectivo del viajero es mantener la paciencia ante posibles confusiones o trámites irregulares.
En el caso de Marruecos, las fronteras pueden cerrar temporalmente porque los agentes se ausentan para comer alrededor de la una o una y media.