Dormilona, la perra abandonada que explora el jardín con miedo y cautela
Dormilona llegó abandonada después de que alguien decidiera deshacerse de ella por no servir para cazar. La perra ya conoce el abandono y ahora vive en una casa donde parece pasar un momento regular. Al principio muestra mucho miedo y se mantiene agachada ante lo desconocido. Su postura corporal refleja temor a todo lo nuevo, incluida Amparo, a quien ignora al principio mientras olfatea el césped y las plantas. Poco a poco se relaja tras comprobar que Amparo no se mueve ni la persigue. Explora el parque verde y comienza a conectar con la persona, mirándola como si pidiera permiso para acercarse.