La fiesta de los turistas arruina la noche en el Bairro Alto de Lisboa
El Bairro Alto de Lisboa vive cada noche una transformación marcada por la llegada masiva de turistas y estudiantes extranjeros. Esta concentración genera quejas vecinales por el ruido excesivo, la basura acumulada, la orina en la calle y el tráfico de drogas. Los locales tradicionales de fado y restaurantes centenarios están siendo sustituidos por bares orientados al consumo de alcohol. Algunos hosteleros reclaman un modelo que preserve el barrio como punto de interés cultural y no como mero espacio de venta de bebidas. El ayuntamiento prohibió la venta de alcohol para consumo en la calle, pero la medida ha resultado poco efectiva según residentes y comerciantes. Estos piden directamente la prohibición del consumo en vía pública para recuperar la convivencia.