La política contamina el fútbol: Marruecos busca lavar su imagen con el Mundial 2030
Marruecos ha transformado su papel en el fútbol internacional en solo una década mediante estrategias que combinan captación de talento y organización de eventos. Infantino lidera la FIFA desde 2016 y Fousi Legia preside la federación marroquí desde 2014, ambos con estrechos vínculos con el rey Mohamed VI. Esta conexión ha permitido al país acoger sedes de la FIFA en Rabat desde 2025 y múltiples mundiales de clubes. El equipo nacional ha incorporado futbolistas de origen marroquí formados en Europa, que suponen casi el 80% de los convocados y han impulsado los resultados deportivos. Marruecos se unió en 2023 a la candidatura ibérica para el Mundial 2030, aunque la final se celebrará en el Santiago Bernabéu.