Compito por el placer del momento, no por los resultados
El narrador describe su relación con la competición como un momento de máxima felicidad que ocurre únicamente mientras está dentro de la acción. Destaca que ni el antes ni el después le generan la misma satisfacción y que, una vez finalizado el evento, solo piensa en cuándo podrá repetirlo. A sus treinta y tantos años mantiene la intención de seguir trabajando para conseguir ese punto que aún le falta y poder volver a competir.