A los 80 años Luis revive el dulce de membrillo de su infancia y crea un negocio
A los 80 años, Luis decidió recuperar un sabor de su infancia y convertirlo en un proyecto empresarial centrado en el dulce de membrillo. Tras superar graves problemas digestivos en su juventud, probó durante décadas los efectos del membrillo en su propio cuerpo y decidió apostar por su elaboración natural. El emprendedor controla todo el proceso, desde la recogida del fruto hasta la elaboración final, y subraya las propiedades del membrillo, como su alto contenido en potasio y vitaminas. Menciona que en tiempos de Babilonia el fruto representaba el amor y la felicidad, aunque hoy sigue siendo un gran desconocido. Su historia muestra que, tras plantearse un plan desde los 40 hasta los 80 años, nunca es demasiado tarde para iniciar un nuevo camino y llevar el producto de la tierra a la mesa.